




Vivienda en Algemesí
La vivienda proyectada en Algemesí responde al reto de construir un nuevo hogar para una familia con dos niñas, sobre el solar de la casa original de la familia. El proyecto busca combinar tradición y memoria con modernidad y funcionalidad, dando lugar a un espacio contemporáneo que conserva el vínculo emocional con el pasado.
Concepto y organización
El diseño se articula en tres alturas, organizando un programa que integra:
• Planta baja: salón, comedor y cocina con salida a terraza exterior y zona de barbacoa, además del garaje.
• Plantas superiores: tres habitaciones (dos de ellas con posibilidad de unión), una zona de juegos y un despacho.
La vivienda se concibe como un juego de luces y formas curvas que atraviesan verticalmente el espacio, generando dinamismo y fluidez en la experiencia cotidiana.
Luz y espacialidad
Un aspecto clave del proyecto es la entrada de luz natural a través de lucernarios cenitales, que no se limitan a la cubierta sino que atraviesan el forjado intermedio, llevando claridad hasta la cocina en planta baja. Este gesto arquitectónico multiplica la luminosidad y crea una atmósfera cambiante a lo largo del día.
Materiales y acabados
La madera, tanto en su estado natural como lacada, domina la estructura y los acabados interiores, buscando la uniformidad y la calidez frente al contraste. En cambio, las carpinterías exteriores se proyectan en colores oscuros con herrajes sencillos, aportando una elegancia sobria y minimalista.
Los detalles exteriores en barandillas, suelos de acceso, vegetación y los elementos decorativos interiores enriquecen el carácter del edificio, convirtiéndolo en una vivienda única dentro del tejido tradicional del pueblo.
Identidad y pertenencia
El resultado es una vivienda que, más allá de resolver un programa funcional, se convierte en un hogar lleno de identidad. Una casa que mira al futuro, pero que mantiene el arraigo de la memoria familiar en un entorno donde la tradición forma parte esencial del carácter del lugar.